No te lastiman, te lastimas

¿Quién te lastima? ¿Quién te quita la tranquilidad?  ¿Tu pareja o tu antiguo amor? ¿Tu pariente? ¿Tu jefe?...



Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es que nadie te hace sufrir o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.



El Dr. Viktor Frankl así lo confirma. El ser humano sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llama? ¿Por qué no me quiere? 


No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.






Es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntario, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Sin embargo, las personas que nos "lastiman" siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas ni se llegan a enterar de todo el drama que vives en tu mente.


No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Talvez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.

La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella... ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control...y vivir una vida mejor.


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