Cómo prevenir el dolor de espalda

Todos somos conscientes de que si ponemos la espalda de la forma adecuada nos evitamos muchos dolores que luego cuestan tanto de eliminar pero pocas veces tenemos presente cuál es la mejor postura para lograr que no nos duela la espalda.  


A pesar de que desde niños se nos enseña que debemos mantener la espalda recta, sobre todo cuando estamos sentados en la silla o en el escritorio, muchas veces de adultos se nos pasan por alto estas enseñanzas. Seguro que cuando eras pequeño te habían dicho alguna vez que no arquearas la espalda y que te sentaras recto, o incluso que caminases con la cabeza alta y la espalda recta sin ponerte jorobado. 


Esto son clásicos de la infancia que sabemos que es lo correcto y por eso lo transmitimos a nuestros hijos de generación a generación. Aún así, cuando crecemos, no le damos la misma importancia o no somos conscientes de la postura que tomamos al sentarnos o al caminar.

Deberíamos tener siempre presente que gran parte de los dolores de espalda y hernias que se dan a día de hoy son a causa de malas posturas que se adquieren durante períodos prolongados de tiempo y de forma continuada. Incluso se producen desgarros musculares y microtraumatismos, además del daño normal de desgaste. 

¿No sabías que una simple postura pudiera producir tanto daño en tu cuerpo verdad?

Es hora que empecemos a tomar consciencia de ello y corrijamos cada pose que hacemos. Aquí tienes algunos consejos que te servirán sin duda:

→   Cuando caminamos: la posición correcta consiste en ir con los hombros rectos y la espalda relajada, erguida (no doblada).  Debes notar que las nalgas y el abdomen se contraen al caminar.
→   Cuando levantamos un objeto pesado: nos posicionamos justo en frente del objeto, doblamos las rodillas, cogemos el objeto firmemente con ambas manos y nos levantamos haciendo fuerza con las piernas. Nunca con la espalda.
→   Cuando dejamos en el suelo un objeto pesado: lo tienes que agarrar bien y dejarlo doblando siempre las rodillas, nunca la espalda.
→   Cuando dormimos: en primer lugar tienes que elegir un buen colchón, que se adapte a tu cuerpo. Trata de dormir boca arriba con una almohada baja debajo de la cabeza y otra más alta debajo de las rodillas. Otra opción es dormir de lado, en la posición llamada “fetal” y si puede ser del lado izquierdo. Intenta no dormir hacia de cara para abajo.
→   Cuando nos levantamos de la cama: hay que girar lentamente el cuerpo para ponernos de lado y levantarnos apoyando el peso sobre la mano con la que nos apoyamos en el colchón para levantarnos.
→   En el trabajo: utiliza una silla ergonómica, preferiblemente con brazos y que tenga altura regulable. Nos sentamos con la parte se la lumbar de la espalda (la parte baja) apretada hacia la silla, con los codos apoyados en los brazos o en la mesa si tenemos que escribir en el ordenador. El cuello tiene que estar relajado y  ligeramente inclinado hacia adelante.
→   Cuando miramos la TV: descansa tus pies alzados a unos 40 cm de altura (desde el suelo) y siéntate con la espalda recta y una almohada colocada detrás de tu espalda.
→   Cuando planchamos: fija la tabla de planchar de manera que esté a la altura de las caderas.
→   Cuando conducimos: mantenemos las rodillas al nivel de la cadera y cogemos el volante con los codos ligeramente flexionados y los brazos relajados.


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